En esta columna, una reflexión sobre cómo la industria audiovisual en Colombia pasó de ser un servicio ocasional a convertirse en un motor de inversión, empleo y proyección internacional.
Por: Ana Barreo – CEO de CMO
A las cinco de la mañana, cuando la ciudad todavía duerme, un equipo de más de cien personas comienza a instalar luces, cámaras y escenografía en una locación de Bogotá. En pocas horas, ese lugar cotidiano se transformará en el escenario de una historia que millones de personas verán en salas de cine, canales tradicionales o plataformas digitales en distintas partes del mundo.
Como ejecutiva de la industria del entretenimiento, he vivido muchas veces ese momento inicial de un rodaje, y siempre me emociona saber que detrás de cada escena hay mucho más que entretenimiento: hay cientos de empleos, talento profesional, rigurosidad, disciplina, creatividad y una compleja —y creciente— maquinaria económica en movimiento.
Colombia tiene una larga trayectoria en la producción audiovisual, impulsada por empresas productoras independientes, canales de televisión y compañías internacionales con presencia local. Sin embargo, durante años, cuando una gran producción buscaba locaciones en América Latina, los primeros destinos solían ser México o Brasil.
Hoy, ese mapa ha cambiado. Factores como los incentivos tributarios, la diversidad de locaciones, la ubicación estratégica del país y una relativa estabilidad económica, social y política han permitido que más de 34 mil profesionales —entre libretistas, directores, productores, actores, artistas audiovisuales, diseñadores, músicos y comunicadores, entre otros— impulsen un crecimiento sostenido del sector. Solo en el segundo semestre de 2024, el contenido colombiano según Netflix generó más de 2.59 billones de horas de visualizaciones en la plataforma, y el contenido nacional lideró en el mercado latinoamericano con el 24.6% del total del contenido en español, razón por la cual, cada vez con mayor frecuencia, las producciones en nuestro idioma están entre las más vistas del mundo.
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